Recientemente recibimos a un grupo de huéspedes para una clase de yoga en nuestra azotea, y fue uno de esos momentos que encajan perfectamente con la vibra de Surf One.
Con un espacio abierto, aire fresco del océano y vistas en todas las direcciones, nuestra azotea está siempre abierta y lista para yoga — ya sea una clase planificada o una sesión espontánea con amigos.
Este artículo trata sobre las fotos y la atmósfera: movimiento, energía tranquila, sonrisas y esa conexión especial entre el cuerpo, la respiración y la naturaleza.
Nos encanta ver nuestra azotea cobrar vida de esta manera, y siempre estamos felices de recibir grupos y clases de yoga en Surf One.
Si viajas con tu propio grupo de yoga o simplemente quieres extender una esterilla durante tu estadía — siempre eres bienvenido 🙏






